 |
Las 100 mejores ideas de 2001 |
|
|
|
|
|
Conservar el aroma y evitar que los vinos espumosos y
cava pierden el gas carbónico. Este es el conocido efecto
cuchara de plata que, a falta de otro artefacto mejor, se suele
poner en práctica en el entorno doméstico. Pero
ya hay una alternativa mucho más estética: los
tapones Screwpull, diseñados por Le Creuset.
El mismo efecto, pero con distinta apariencia. La parte cónica
del tapón se introduce en la botella y gracias a las
cualidades del acero, se forma un colchón de aire aislante
por encima del líquido, produciendo un efecto térmico
que permite mantener el vino conservado con todas sus propiedades. |
|
|