|
Las grandes innovaciones tecnológicas tienen
un impacto en la economía en dos fases. La primera
fase, de introducción y de lento proceso de adopción,
no tiene apenas impacto económico; pero en la
segunda fase, en la que la innovación es rápidamente
adoptada por un gran número de personas, sus
costes se abaratan y su utilización se convierte
en fácil, sí lo tiene. Esto lo explica
Michael Mandel, Chief Economist de Business Week, en
su libro "Rational Exuberance: Silencing the Enemies
of Growth and Why the Future is Better Than You Think"
y menciona como ejemplos las grandes innovaciones del
siglo XX, donde siempre se produce la innovación
con bastante antelación al impacto económico.
Así tenemos el automóvil, la electricidad,
la radio y televisión, el avión y recientemente
internet. Todas estas innovaciones empezaron lentamente
para después entrar en una especie de rampa de
lanzamiento de crecimiento, crecimiento exuberante,
y su impacto ha sido en todos los casos global. Si avanzamos
un paso más en esta línea vemos que cuando
no hay crecimiento exuberante, la economía entra
en lo que Mandel llama crecimiento cuidadoso, en el
que los conceptos de moda en el management son reducción
de costes y downsizing de la plantilla laboral.
Aceptando que los efectos de la gran innovación
high-tech/internet han dado ya sus frutos, estamos ahora
viviendo un ciclo, a nivel mundial, de crecimiento cuidadoso,
a la espera de que surja otra innovación que
nos posicione en la rampa de lanzamiento del crecimiento
exuberante. Seguramente esta innovación ya está
entre nosotros, pero en su primera fase, todavía
de introducción; sus costes son demasiados altos,
es difícil de utilizar, de baja fiabilidad e
incluso peligrosa. Es decir muy parecido a lo que fue
el automóvil o internet en sus inicios, pero
tiene el potencial de catapultar nuevamente la economía
en todo el planeta.
¿Cuál es?. Mandel menciona el uso del
hidrógeno como fuente generalizada de energía.
Reúne las características descritas y
además resolvería el problema estructural
y geopolítico de la dependencia global del petróleo.
Yo añado la popularización de los robots
para usos no industriales, tales como seguridad y doméstico,
innovación que también reúne las
características para catapultarnos al crecimiento
exuberante.
Hasta que la próxima innovación no aparezca
deberemos contentarnos con un crecimiento "cauteloso"
de la economía.
|