
El 7 de octubre de 2003, por primera vez en su historia, el estado de California decidía, en referéndum, destituir al gobernador Gray Davis y nombrar en su lugar al famoso actor y antiguo Míster Universo austriaco Arnold Schwarzenegger, reconvertido en político republicano (bien conectado, sin embargo, con los progresistas norteamericanos por su matrimonio con una sobrina del presidente Kennedy).
Aunque muchos motivos explicaban tan drástica decisión, entre ellas, la grave crisis energética vivida poco antes, que disparó la cuenta de la luz de los californianos, el escrito de petición de firmas para convocar el referéndum revocatorio destacaba la mala administración de las finanzas públicas por el gasto excesivo del dinero del contribuyente. No en vano ese mismo año el déficit fiscal californiano rondaba los 40.000 millones de dólares, superior al del resto de estados combinados.
REFORMA CONSTITUCIONAL. A esta situación se había llegado por el fuerte incremento del gasto (en casi un 40%), que había aumentado en paralelo al enorme incremento de ingresos relacionado con la no menos enorme subida en la bolsa de valores tecnológicos, una subida que había beneficiado de forma espectacular a muchos residentes de California. Cuando esta burbuja estalló y los ingresos excepcionales del estado californiano desaparecieron, surgió un agujero fiscal monumental.
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mientras en españa las comunidades apenas rinden cuentas del dinero público, en california una mala gestión cuesta el puesto al gobernador
CALIFORNIA, GOBERNADA POR
SCHWARZENEGGER, SE HA
AUTOLIMITADO LA CAPACIDAD
PARA ENDEUDARSE CON UNa
reforma de la CONSTITUCIÓN