
Un año después de la catástrofe de las hipotecas basura en Estados Unidos, el mundo ofrece todavía peor cara. El sistema bancario está tocado y la economía real se resiente de las dificultades de financiación. En España, el desmoronamiento de la coyuntura en los últimos meses ha sido dramático. El intenso aumento del paro y la falta de reacción del Gobierno auguran un otoño al rojo vivo, marcado por el descontento y la crispación social.
El recién iniciado curso político se presenta mucho más inquietante y caliente que el pasado. El verano de 2007 comenzamos a familiarizarnos con términos como subprime –las hipotecas basura– o monoline –aseguradores de alto riesgo–. Sin embargo, las palabras de esta temporada probablemente serán: paro, altos precios, pocas ventas, ajuste de costes, reivindicaciones salariales, empresas en apuros y bolsa en número rojos, entre otras. Mucho más corrientes y sencillas de entender para cualquiera. Pero, también, mucho más alarmantes. La lista de los datos macroeconómicos publicados recientemente podría pasar casi por un parte médico de urgencias.
los síntomas. El Producto Interior Bruto (PIB) crece a un ritmo del 0,1%, el peor dato desde 1993; el Índice de Precios de Consumo (IPC) está en el 4,9%; las ventas minoristas caen un 4,8%; el paro aumenta un 25%, y las matriculaciones descienden un 24,6%. Además, lo que hace unos meses era superávit de Estado se acaba de convertir en déficit y, mientras la construcción se hunde, la industria y los servicios no responden. Y lo peor es que el verano no ha sido más que un breve adelanto de lo que está por venir, según los expertos. Los interrogantes se multiplican a cada instante. ¿Cuándo llegará el punto más bajo de la crisis? ¿Cuánto tiempo puede prolongarse? ¿A cuántos y cómo afectará?
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”no trabajamos con la hipótesis de
larecesión”, siguen diciendo en
economía. los analistas, que
la dan por hecha, creen que
la economía no iniciará la remontada hasta 2010
“a este ritmo, el déficit de las AA.PP.
podría terminar el año entre el 1%
y el 1,5% del PIB”, dice de guindos, ex
secretario de estado de economía