
Las expectativas de los consumidores estadounidenses se han hundido
en marzo a niveles de 1973. Entonces, el país sufría un
embargo de petróleo por parte de la OPEP y el escándalo
del Watergate azotaba la vida pública.
Ahora, las culpables de la caída libre de la confianza de cara
a los próximos meses son las crisis financiera e inmobiliaria
y la incertidumbre ante una posible recesión. Y no sólo
las perspectivas futuras son preocupantes. El indicador que muestra
la percepción de la coyuntura actual también marcó
en marzo un hito: su cota más baja en cinco años, según
el centro de investigación Conference Board.
¿Son tan relevantes estos datos? Es un indicador cualitativo
y, aunque el Producto Interior Bruto es cuantitativo, realmente existe
cierta correlación entre ellos. Suele adelantar unos meses el
comportamiento del consumo, que supone más del 60% de la economía
de EEUU [ver gráfico], explica José Luis Martínez,
analista de estrategia del banco Citigroup.
Las versiones españolas de estos termómetros no son tan
prestigiosas, pero poco a poco van ganando peso en los centros de análisis
económico y también registran últimamente niveles
extremadamente bajos.
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A niveles de 1973, el año del Watergate y la crisis del petróleo, se ha situado en marzo el índice de confianza en Estados Unidos