En mayúscula

¿Se acabó la fiesta?

04/10/07 - Texto: D. Page / S. De la Riva / M. G. Mayo / R. Lánder

"No estamos en el fin de un ciclo económico”, declaraba airoso esta semana Pedro Solbes, vicepresidente y ministro de Economía y Hacienda, ante las constantes preguntas de los periodistas durante la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2008. No es de extrañar que el vicepresidente quisiera aclararlo. En las últimas semanas, se han ido sumando voces que anuncian el fin de la fiesta que ha vivido la economía española los últimos años. Crisis subprime, inmobiliarias en apuros financieros, revisiones a la baja de las previsiones de crecimiento económico, entre otras noticias veraniegas, han hecho a más de uno comenzar el curso con los ojos más abiertos de lo habitual.

Tras catorce años consecutivos con incrementos del Producto Interior Bruto (PIB), y con tasas por encima del 4% en los tres últimos trimestres, desde hace meses se venía augurando una desaceleración del crecimiento de la economía nacional.

Las seis subidas de tipos de interés durante 2006 y otras dos en 2007 decididas por el Banco Central Europeo, hasta situarlos en el 4%, han pasado factura. El mercado inmobiliario, uno de los principales motores en años anteriores, ha empezado a emitir preocupantes señales de alarma. El número de viviendas iniciadas disminuyó un 5,8% en el primer trimestre de 2007 respecto al mismo periodo del año anterior, poniendo fin a una racha alcista que ha situado a España a la cabeza de Europa por su frenesí constructor.

La desaceleración del mercado inmobiliario se acompaña con datos como la caída en un 10% del número de transacciones de viviendas entre enero y junio, según datos de los registradores, y unos precios que también están olvidando excesos pasados. En el primer semestre, el coste de la vivienda nueva subió un 5,8%, según el Ministerio de Vivienda, el menor avance desde 1998, y la tendencia a la moderación se agudizará en lo que queda de año y en 2008. Y justo cuando el motor parece flaquear, se cuela un gran palo en nuestras ruedas: la crisis hipotecaria desatada en Estados Unidos en verano ha provocado una sequía de liquidez en el mercado financiero internacional. Cuando más falta hacía, se cierra el grifo de los créditos.

“Es evidente que estamos pasando de una fase económica a otra”, apunta Juan de Lucio, director del Servicio de Estudios del Consejo Superior de Cámaras de Comercio. “En 2007 hemos marcado máximos de crecimiento y para 2008 se esperan ritmos más bajos por los acontecimientos internacionales y por el cambio de patrón de crecimiento, con menos peso del sector inmobiliario”. ís.

Lea el artículo completo en la revista

La vivienda pisa el freno, el consumo flaquea... El milagro español da señales de agotamiento
La crisis hipotecaria abre un escenario de menos crédito y más caro. Empresas y expertos temen que una subida de tipos pueda ser un lastre definitivo