En España cada vez hay más gente con pasta. Pero el aumento
del número de ricos -que aumentó un 6,1% en 2006 según
Merril Lynch y Capgemini- no crece al mismo ritmo que el número
de gente preparada para gestionar ese dinero. El exclusivo mundo de
la banca privada y personal está teniendo más problemas
en fichar ejecutivos talentosos que en captar clientes.
"Hay una demanda excesiva de perfiles que escasean en el mercado",
dice Loreto González, de la firma de cazatalentos Norman Broadbent.
Los bancos buscan personas con varios años de experiencia, que
hablen perfectamente inglés, que tengan amplios conocimientos
técnicos, que sean buenos comerciales y que términos como
hedge funds, unit linked o private equity no les suenen a grupos de
pop irlandeses.
Lourdes Fernández de la Riva, directora de Recursos Humanos de
la entidad financiera Fortis, que ha ampliado la plantilla un 5% hasta
alrededor de cien empleados en lo que va de año, señala
que "es difícil encontrar profesionales con este tipo de
perfil, máxime cuando la demanda es generalizada en el sector,
como ha sucedido en los dos últimos años".
Es difícil estimar cuántos banqueros privados hay en España
por la falta de definición del término banca privada.
Hay entidades que afirman que un banquero privado es el que gestiona
patrimonios de más de un millón de euros. Otras, menos
ambiciosas, señalan que hacen banca privada cuando manejan patrimonios
de 300.000 o medio millón de euros. Si se hace una media entre
el número de empleados de las treinta entidades más conocidas,
tocan a una plantilla media de 250 empleados. Pero hay que tener en
cuenta que hay firmas como Rothschild, que cuentan con menos de diez
empleados, y que otras como Banif, Banco Urquijo o UBS, superan los
300.
Mucha rotación
"Perfiles así hay muy pocos. Por eso hay tanta rotación.
Cuando nos encargan una búsqueda, sabemos que es muy complicado",
dice Jorge Ricard, cazatalentos de Heidrick & Struggles.
Por eso son habituales las escaramuzas entre las distintas firmas, que
tratan de arrebatar banqueros a la competencia en cuando se presenta
la ocasión. El año pasado, durante el proceso de absorción
de Banco Urquijo por parte de Banco Sabadell, el primero sufrió
una desbandada de ejecutivos que aterrizaron en competidores como Bancaja
o BNP Paribas. Como sucede en otras áreas financieras especializadas,
un alto ejecutivo que se mueve puede arrastrar detrás de sí
a todo su equipo. Después de que Banco Espírito Santo
fichara hace siete meses a José Luis Santos, de Banif, como su
nuevo director de Banca de Particulares, la entidad portuguesa ha incorporado
a otros empleados de la filial de Santander. Santos llevaba más
de una década en las filas de Banif.
Esta batalla por el talento tiene otro agravante: los ambiciosos planes
de expansión de los bancos exigen un alto nivel a la plantilla.
Lea el artículo completo en la revista